PESE A ARANCELES, DÉFICIT COMERCIAL DE EEUU CON CHINA ALCANZA RÉCORD

En el mismo mes en que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inició oficialmente la guerra comercial contra China -al aplicar los primeros aranceles a importaciones desde ese país por un total de US$ 34 mil millones- la diferencia entre los ingresos de bienes y servicios desde el gigante asiático y los envíos al mismo llegó a un máximo histórico.

Así lo mostraron ayer cifras del Departamento del Comercio, que revelaron que en julio el déficit de la mayor economía mundial con el resto del mundo fue de más de US$ 50 mil millones, un salto de 9,5% en comparación con el mes anterior y el mayor incremento desde 2015.

En el caso del gigante asiático, que ha respondido con cobros proporcionales contra EEUU desde que éste le impuso los primeros gravámenes el 6 de julio, el déficit fue de más de US$ 36.800 millones en julio, un récord histórico y un alza de casi 10% en comparación con el mes anterior. Desde enero a la fecha, la cifra es de más de US$ 222 mil millones, un avance de más de 8% en comparación con el mismo período de 2017.

El dato se conoce en momentos en que las dos mayores economías del planeta están a punto de escalar aún más el conflicto. Tras haber aplicado aranceles a un total de US$ 50 mil millones de exportaciones chinas, Trump amenazaba con imponer cobros por US$ 200 mil millones adicionales a partir de hoy. China ha prometido responder.

“Si vemos más aranceles y represalias, eso interrumpirá el flujo de bienes y servicios”, dijo a Bloomberg el economista jefe de Amherst Pierpont Securities, Stephen Stanley. “Ya se ha visto algo de eso”.

Entre los productos estadounidenses golpeados está la soya, que es una de las principales exportaciones de la potencia norteamericana a la asiática. En julio, los envíos cayeron en US$ 682 millones en comparación con el mes anterior.

Según escribió en un reporte el economista de JPMorgan Daniel Silver, las exportaciones del grano desde EEUU “tienen mucho por bajar aún”.

Diálogos en Washington

A medida que la guerra comercial con China se recrudece, el gobierno de Trump negocia con el de su par canadiense, Justin Trudeau, para incorporarlo al pacto que selló con México la semana pasada, el cual podría reemplazar al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta, su sigla en inglés) tras 24 años de funcionamiento.

La ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, se reunió ayer con el representante de Comercio de la Casa Blanca, Robert Lighthizer. La principal controversia entre ambos países gira en torno al proteccionismo canadiense sobre la industria láctea, una de las quejas históricas desde su vecino del sur.

Pero otros temas sensibles para la negociación son el mecanismo de resolución de disputas -que, según Trump, afecta la soberanía estadounidense-, los aranceles impuestos este año por la Casa Blanca al acero y aluminio, y el comercio digital y la protección a la propiedad intelectual.

Trump ha asegurado que, de no haber acuerdo, seguirá adelante con un pacto bilateral con México, lo que ha sido criticado en el Congreso de su país, que debe aprobar los nuevos términos. Ayer, frente a la incertidumbre y contagiado por la baja en mercados emergentes, el peso mexicano llegó a caer 0,9%, para anotar mínimos desde julio.

Fuente: df.cl

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