EEUU Y MÉXICO LOGRAN ACUERDO PRELIMINAR PARA SALVAR AL NAFTA Y MERCADOS CELEBRAN

Al menos una de las múltiples guerras comerciales que ha iniciado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, parece estar llegando a su fin. La primera economía mundial y México anunciaron ayer un acuerdo preliminar para revisar pasajes clave del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta, su sigla en inglés), que ya cumple 24 años y genera un intercambio anual por más de US$ 1 billón (millón de millones). El hecho es clave para poner fin a más de doce meses de estancamiento en la renegociación del pacto comercial.

El mandatario oficializó ayer el anuncio en una improvisada conferencia de prensa en la Oficina Oval, donde también conversó con su par mexicano, Enrique Peña Nieto, quien dejará el poder en diciembre. Ante periodistas, Trump aseguró que descartaría el nombre de Nafta, dada su “mala connotación, porque EEUU fue duramente dañado por muchos años por su culpa”.

Por su parte, Peña Nieto celebró el avance en la negociación por “el interés que ha habido desde hace varios meses, de renovar, modernizar y actualizar (el pacto comercial) y generar un marco que potencie la productividad en Norteamérica”.

Pero las dudas aún abundan, particularmente en torno al estatus de Canadá, que es el tercer miembro del Nafta y que ha estado excluido de las negociaciones desde julio, mientras EEUU y México resolvían sus diferencias. Aunque autoridades de la Casa Blanca aseguran que el país se sumará al nuevo pacto esta semana, el propio Trump lo puso en duda ayer, señalando, simplemente: “Veremos”.

Por su parte, Peña Nieto defendió la importancia de las negociaciones tripartitas al expresar que “es nuestro deseo que ahora Canadá pueda incorporarse en esto”.

El acuerdo preliminar movió a los mercados ayer. El S&P 500 llegó a avanzar 0,8% y tocó nuevos máximos, mientras el Dow Jones anotó un salto de 0,9%. Por su parte, el peso mexicano avanzó cerca de 1,1% contra el dólar.

Un nuevo Nafta

El acuerdo preliminar incorpora temas controvertidos como el de la industria automotriz. Con el nuevo pacto, México enfrentará más restricciones para exportar vehículos hacia su vecino del norte, a medida que se incorporan medidas para exigir mayores salarios en la industria, que buscan desincentivar el traslado de las operaciones manufactureras hacia el país latinoamericano.

El acuerdo también mantiene los aranceles en cero para los productos agrícolas, aunque implementa nuevas exigencias de etiquetado y estándares de salud. En tanto, no incluye medidas en torno a los gravámenes al acero y aluminio que aplicó Washington contra sus socios en el primer semestre.

“Esto va a llevar a más comercio y no a menos”, aseguró el representante de comercio de la Casa Blanca, Robert Lighthizer. El funcionario también informó que espera presentar una carta ante el Congreso el viernes, con lo que se iniciarían 90 días de debate para aprobar el pacto.

Otro tema contencioso fue el de la duración del acuerdo, que se estableció en 16 años. No obstante, las partes podrán reevaluarlo tras apenas seis.

Las dudas en Ottawa

El establecimiento de un plazo hasta el viernes pone presión a Canadá, donde el gobierno del primer ministro Justin Trudeau ha tenido roces con Trump en torno al comercio, particularmente después de una cumbre del G7 que concluyó sin una declaración conjunta.

Desde Ottawa, el Ministerio de Relaciones Exteriores que lidera Chrystia Freeland emitió un comunicado en el que manifestó que el país está “esperanzado por el continuo optimismo que muestran nuestros socios negociadores. El progreso entre México y EEUU es un requerimiento necesario para un Nafta renovado”.

No obstante, hizo hincapié en que “es necesaria la firma de Canadá” y que la nación “sólo firmará una nueva versión que sea buena para Canadá y para la clase media”.

El propio Peña Nieto escribió en Twitter que se comunicó con Trudeau, a quien expresó “la importancia de su reincorporación al proceso, con la finalidad de concluir una negociación trilateral esta misma semana”.

Por su parte, Trump mantuvo su tono amenazante: “Francamente, con Canadá lo más fácil sería gravar a los automóviles que entren. Es una cantidad tremenda de dinero y es una negociación muy simple”, sentenció.

Flancos abiertos

Mientras la negociación con México da resultados, EEUU aún tiene un conflicto abierto con China, que ayer acudió formalmente a la Organización Mundial del Comercio (OMC) para denunciar la aplicación de una segunda ronda de aranceles por US$ 16 mil millones. Ambas potencias cerraron la semana pasada un proceso de diálogo, sin hacer anuncios ni agendar nuevas conversaciones.

En tanto, la Unión Europea tiene su propio proceso de negociación comercial con la primera economía, luego de que Trump amenazara con aranceles al sector automotor.

 

Fuente: df.cl

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